20 de julio

Regularmente este blog no comparte opiniones políticas, religiosas o de futbol, pues es lo que nos mantiene en la imparcialidad que nos permite enfocarnos en los temas técnicos que desarrollamos, es un espacio donde he compartido mis experiencias técnicas, mis expectativas y ha aportado un poco a la vida de quienes leen estas líneas, para algunos es un referente donde a partir de guías y explicaciones he hecho la presentación de herramientas y scripts que están disponibles para PowerShell, Windows Server, Exchange, Azure, SharePoint, o incluso Linux. Sin expresar mis creencias católicas, apostólicas y romanas, o mi gusto por el Junior de Barranquilla pero hoy quiero darle un toque mas humanístico y entintar este post con mi pensamiento y gustos.

Tras casi 25 años de experiencia laboral, y de haber pasado por grandes empresas como Unisys, HP, IBM, Comware, VisionSoftware, ControlesEmpresariales, Glup, Compuredes, Softtek, Manpower, Synapsis, AlfaIngenieros, Rentabyte o IXO, y luego de haber hecho parte de grandes equipos, y de ayudar a salir adelante proyectos como ATH, Colpensiones, Aeronáutica Civil, Agencia Nacional de Hidrocarburos, Agencia Nacional para Reinserción de desmovilizados, Superfinanciera, Supersubsidio, Invias, Nueva EPS, Helm bank, Banco Santander, Bolsa Mercantil de Colombia, Colombia Movil – Tigo, Comcel – Claro, Movistar – Telefónica, Belcorp, Grupo Nutresa, o el soporte premier para Microsoft donde atendí muchos otros clientes. He mantenido una voz firme en temas técnicos, y he enseñado como entrenador certificado por Microsoft por mas de una década, conociendo grandes e importantes personas, muchas de ellas incluso fueron y son alumnos y amigos.

Hoy que es día de la independencia colombiana, 20 de julio de 2019, empecé el día con un café, seis de la mañana, me sente en el sofá, y empecé a pensar mientras lo saboreaba a sorbos, en todos los españoles y criollos que tuvieron que haber peleado, y finalmente fallecido en esas refriegas que llevaron al grito de independencia, y me imaginé toda la devastación que estas tierras tropicales y cálidas han soportado, la cantidad de sangre que se tuvo que haber derramado, no importaba la experiencia técnica, los años de arduo trabajo campesino, o militar, todos se median en medio del campo de batalla y defendían sus ideas, su honor, su familia y su patria. Hay que ser medio pendejo para irse al monte a matarse a puñetazos, con lanzas, bayonetas, o fusiles, pero ordenes son órdenes. y militares españoles o criollos igual tenían que hacer caso, o los fusilaban seguramente por traición.

Nos maravillamos con los avances tecnológicos que permiten gestionar remotamente a los drones Reaper (aviones no tripulados) acabar con metralletas o misiles un pueblo donde hay personas que son amenazas para la sociedad, (los americanos y sus juguetes), el poder destructivo de un solo avión de combate Raptor, la capacidad de carga de un solo helicóptero militar Black Hawk, y los avances en cuanto a balística y armas de fuego (creo que estoy viendo mucha televisión criminalística), pero estos próceres creían firmemente en sus ideas, y eran duramente enjuiciados, o castigados, Camilo Torres, Antonio Nariño, y la Pola creían firmemente en sus ideas, hay que ver darse el recorrido desde Santa Marta a Bogota en caballos, eso es tener firmeza en una causa. Esas clases de historia del colegio solamente nos enseñaron las fechas de los eventos, de las batallas, de cuando llegaron los españoles y se aprovecharon de estas tierras hace más de 500 años, pero lo que no nos cuentan es el trasfondo, y después de haber visto Game of Thrones, los excesos que seguramente hace 500 años venia teniendo Europa, las guerras que internamente ellos tuvieron allí, por poder, sexo o riquezas, las guerras entre tribus y clanes, las enemistades y alianzas, que llevaron a que empezaran esa competencia contra los británicos, por lograr una expansiva y de hallar nuevos territorios y riquezas, lo cual los resulto trayendo al otro lado del atlántico. Ese cuentico de que el italiano Cristobal Colon le pidió un préstamo a la reina, solo me suena a un episodio de Californication, donde llega el tipo con acento italiano, y en medio de tragos y una fiesta tremenda, la reina insatisfecha le pone los cuernos a su rey, quien le es infiel todas las noches con diferentes mujeres, y esta le da sus joyas de la corona al buen Colon, por ese buen tiempo que compartieron juntos, con la promesa de que vuelva pronto.

Luego me puse a pensar en que aquí también ha de haber habido guerras de tribus y clanes, territorios defendidos con honor entre guerreros Panches y Muiscas, épicas batallas que seguramente los ancestros mas veteranos les contaban a sus queridos nietos, mirando a las estrellas, y bajo la tenue luz de una fogata, pero muchas de esas memorias simplemente se perdieron entre el holocausto que tuvo que haber representado la invasión con armas de fuego por parte de los acorazados y no muy buenos hombres de Colon. Para que hoy en día, sin importar banderas ni partidos políticos, todos los gobernantes y dirigentes del país se hubiesen vendido a una misma idea, su bienestar económico particular. Los lideres no pueden tener solución para todo, pero si pueden escuchar, orientar y hacer que los esfuerzos de la ciudadanía vayan hacia un frente común, es bonito pensar que este platanal puede tener esperanzas, que hay alguna oportunidad, delegando planes de trabajo a unidades mas pequeñas, un Alcalde haría mucho mas, si los alcaldes de localidades, tuvieran presupuesto, e independencia, si estos a su vez contaran con lideres comunitarios por cada barrio, por cada cuadra, pero a veces no nos ponemos de acuerdo ni entre la misma familia.

Pero acudiendo a el análisis social del pensador y comediante Andrés López, desde la generación de hijos del 79’ (generación de la guayaba) en adelante no queremos tomar un bando, somos los hijos de esos hogares de padres separados, no queremos defender una idea, ni inclinar la balanza hacia papá o mamá, mucho menos defender una bandera, ni una tendencia política, no somos Azules o Rojos, por eso aparecieron todos los otros colores, amarillo, verde, terracota y salmón, estamos tan agobiados queriendo ser cool, vernos diferentes con piercings y tatuajes que nos hagan únicos, que nuestras ideas, y el amor al prójimo no son la prioridad, «a quien le importa lo que yo piense, y de todas maneras eso no va a cambiar nada». Pues la verdad no es un problema de ideología política, o de planes de gobierno, donde se acomodan y se adaptan las condiciones (y el presupuesto), simplemente reduzcamos el problema a que no conocemos a nuestros vecinos, no nos duele nuestro barrio, no hay sentimiento de propiedad, de querer hacer algo por mi familia, por mi barrio, por mi país, porque simplemente podemos pasar sin tropezar a nadie mientras no hagamos mucho ruido, podemos pasar el día con un café con leche y un pan, simplemente para no tener que molestarnos en hacer un desayuno de carne en bistec con bollo limpio. Por eso quise levantar mi opinión hoy día de la independencia, quiero invitarlos a reflexionar sobre esto, a que hagan el desayuno de su casa, amen a su núcleo familiar, sus hijos, su pareja. Timbren en la casa de al lado, conozcan a sus vecinos, tómenle sus teléfonos, háganse amigos, compartan con ellos, la familia se extiende cuando conoces a tus vecinos, y en conjunto se puede lograr que tengamos conciencia de comunidad, empecemos con ese pequeño acto, de que nos duela lo que le pasa al de al lado porque lo conocemos, porque podemos ayudar y de alguna manera todos somos Colombia.

Seguramente hay algo que podamos hacer, por nuestra familia, por nuestros vecinos, por nuestros amigos, este 20 de Julio es una fiesta nacional, para compartir con amor, para recordar a los que dieron sus vidas por nuestra libertad, celebremos por esa idea de que seamos una nación, que lucha unida, que tenga empuje en una misma dirección. Dejemos de echar la culpa a los gobernantes y los malos dirigentes, porque cada uno de nosotros puede aportar, tal vez no tengamos el poder de decisión, pero si tenemos como actuar, y como hacer el trabajo bien hecho, para nuestra satisfacción personal, para el beneficio de la comunidad, para hacer historia.

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